Modo de empleo
Sencillo y práctico.
- 1 Tomar 1 cápsula al día, preferiblemente con una comida y agua.
No exceder la dosis diaria recomendada. En caso de duda, consulte con nosotros.
| Tabla nutricional | Por 1 cápsula | %VRN* |
|---|---|---|
| Coenzima Q10 (CoQ10) | 200 mg | ** |
* VRN — Valor de Referencia del Nutriente. ** VRN no establecido.
Ingredientes
- KosherSegún el fabricante
- Sin OGMSegún el fabricante
- Sin glutenSegún el fabricante
- Producto originalDistribuidor autorizado
- Envío desde la UE Sin aduanas dentro de la UE
- Apoyo en la elecciónHablamos con usted
- Compra seguraPagos protegidos
Preguntas frecuentes
Lo que nuestros clientes nos preguntan sobre este producto¿Para qué sirve la CoQ10?
¿A partir de qué edad tiene sentido tomar CoQ10?
¿Cuál es la diferencia entre CoQ10 (Ubiquinona) y Ubiquinol?
Avisos y recomendaciones
Complemento alimenticio. Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada y de un estilo de vida saludable. No superar la dosis diaria recomendada. Mantener fuera de la vista y del alcance de los niños. En caso de embarazo, lactancia, enfermedad o medicación, consulte a su médico o farmacéutico antes de tomarlo. No recomendado en caso de hipersensibilidad a alguno de los ingredientes. Conservar en un lugar fresco y seco, protegido de la luz.
CoQ10 200 mg
Coenzima Q10 (Ubiquinona) — combustible celular para el corazón, los músculos y la vitalidad diaria.
Tres funciones centrales en el organismo
Participa en la síntesis de ATP en las mitocondrias — el principal "combustible" usado por todas las células, especialmente corazón, hígado y riñones.
Actúa como barredor de radicales libres liposoluble, ayudando a proteger las membranas celulares y los vasos sanguíneos contra el desgaste oxidativo.
El corazón es el órgano con mayor concentración de CoQ10. Su presencia contribuye al normal funcionamiento del músculo cardíaco y de la circulación.
El organismo produce menos CoQ10 con la edad
La concentración de CoQ10 en las células comienza a declinar progresivamente a partir de los 20–30 años. Órganos de alta demanda energética —corazón, cerebro e hígado— son los más expuestos a esta reducción gradual.




